Tarta de calabaza al horno fácil de preparar

En los supermercados podemos encontrar gran variedad de verduras y hortalizas a un precio muy asequible ya cocinadas, envasadas, enlatadas o incluso congeladas. Esta última opción resulta muy interesante, puesto que las verduras congeladas mantienen todas sus propiedades nutricionales intactas. Por lo general, las verduras como la calabaza, las espinacas, las acelgas, las berenjenas, el bimi, la coliflor o la rúcula son una importante fuente de vitamina C, fibra, minerales, calcio y hierro, por lo que se deben consumir diariamente. Además, si se compran en temporada se puede ahorrar gran cantidad de dinero en la cesta de la compra.

La calabaza es uno de los grandes alimentos beneficiosos para nuestro cuerpo que otorga gran versatilidad en la cocina, puesto que se puede preparar desde una sencilla crema de calabaza y zanahorias hasta una deliciosa tarta de calabaza vegana, con un relleno suave y muy cremoso. En concreto, este alimento rico en fibra ayuda a eliminar el estreñimiento y reduce el riego de sufrir cáncer de próstata. Además, contiene gran cantidad de minerales (calcio, potasio, fósforo y cobre) y vitaminas (A, B6, C y E).

Preparar una tarta de calabaza vegana es muy sencillo. Para ello, necesitamos los siguientes ingredientes:

Base de la tarta:

  • 1 1/2 tazas de harina de trigo
  • 1/2 taza de margarina 100% vegetal
  • 1/2 leche de soja

Relleno:

  • 1 kg de calabaza
  • 150 gr. de nata vegetal para cocinar
  • 90 gr. de margarina 100% vegetal
  • 80 gr. de maizena
  • 80 gr. de azúcar blanco
  • 2 cucharadas de canela
  • Pizca de sal

Preparación: Lo primero que tenemos que hacer es cocer la calabaza para elaborar un sencillo puré. Para ello, empezamos limpiándola bien debajo del grifo y quitándole la peladura. A continuación, la cortamos en pequeños trozos cuadrados y la ponemos en una cazuela cubierta de agua. Añadimos la mitad del azúcar junto con una cucharada de canela, y lo ponemos a fuego alto hasta que empiece a hervir. En este punto, bajamos el fuego a temperatura media-baja y dejamos cocer durante aproximadamente una hora, con la tapa puesta. Es importante ir dando vueltas de vez en cuando, y comprobar que no se ha evaporado todo el agua. La calabaza tiene que deshacerse por completo para recoger todo el aroma de la canela que hemos aportado. Una vez que este cocida, bajamos el fuego al mínimo hasta que se consuma todo el agua y consigamos una textura un tanto espesa. Una vez la calabaza esté cocida y el agua se haya consumido por completo, damos un par de vuelta con una cuchara y retiramos del fuego. En este punto, dejamos enfriar y reservamos.

Mientras esperamos, podemos aprovechar para empezar a preparar la masa para hacer la base de la tarta. Para ello, no tenemos más que batir la margarina vegetal en un recipiente grande hasta conseguir una textura de pomada. A continuación, tamizamos y añadimos el azúcar, la harina de trigo y la sal. Removemos bien con la ayuda de unas varillas y agregamos la bebida de soja (o cualquier otra leche vegetal). Removemos una vez más y empezamos a trabajar la masa con las manos, hasta que quede suave y manejable.

Si vemos que necesita un poco más de consistencia podemos añadirle un poco más de harina de trigo o de almendras, pero es conveniente hacerlo poco a poco, puesto que nos interesa conseguir una masa compacta pero bien ligada. Le damos una forma ovalada y la llevamos al refrigerador durante media hora, cubierta con un trapo. Transcurrido este tiempo, trabajamos un poco la masa sobre una superficie plana y con la ayuda de un rodillo la extendemos, para acoplarla a un molde que previamente habremos enharinado para que podamos sacar la tarta con mayor facilidad. En este punto, cubrimos con una capa gruesa el fondo y los bordes del molde (pinchamos con un tenedor). Reservamos y precalentamos el horno a 180 ºC.

En este momento, el puré de calabaza que habíamos preparado previamente ya habrá enfriado, por lo que ya podemos seguir preparando el relleno. Para ello, ponemos la margarina vegetal en un bol grande y la derretimos en el microondas. Seguidamente vamos incorporando poco a poco la maicena previamente tamizada, para evitar grumos. En este punto, agregamos el puré de calabaza, la nata, el resto del azúcar y la cucharada de canela. Mezclamos bien y cuando consigamos una textura homogénea vertimos la mezcla sobre el molde donde tenemos puesta la base de la tarta. Horneamos durante aproximadamente 45 minutos a 180 ºC o hasta que adquiera un color dorado.

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