Seitán: Propiedades, usos, beneficios y proteínas

El seitán es un delicioso alimento preparado rico en proteínas que se elabora a partir de gluten de trigo y que también se suele denominar “carne vegetal”, puesto que por su textura y sabor se asemeja mucho a la carne de origen animal. En este sentido, es un producto beneficioso muy interesante tanto para veganos y vegetarianos como para el resto de personas, puesto que al igual que el tofu o el tempeh, el seitán es una fuente de proteínas baja en grasas e hidratos que proporciona el aporte proteico necesario para cada día.

En la actualidad, podemos encontrar este alimento rico en proteínas en tiendas y supermercados de todo el país. En este sentido, es un producto muy asequible para todos los bolsillos comparando con el precio que tiene en el mercado la carne de origen animal, que nos aporta minerales como el sodio, el calcio y el potasio. También podemos elaborar el seitán en nuestra propia casa sin ningún problema, puesto que solo necesitamos ingredientes básicos que podemos encontrar en nuestra despensa.

Al igual que la carne de origen animal, el seitán se puede preparar de muchas maneras diferentes: en hamburguesas, en albóndigas, empanado, estofado, en guisos, rebozado o frito, lo que permite elaborar un sinfín de recetas variadas gracias a su textura suave. No obstante, al tratarse de un alimento preparado a partir de proteína de trigo, no es apto para celiacos.

En este sentido, es interesante saber que cada 100 gramos de seitán que consumimos aportan a nuestro organismo cerca de 24 gramos de proteínas, lo que hace que sea un alimento muy interesante para nuestra dieta. Además, al ser un producto con muy baja densidad energética (cerca de 120 kilocalorías por cada 100 gramos), pocas grasas, azúcares y de bajo contenido calórico, es un aliado ideal que nos permite reducir calorías en nuestra dieta de manera fácil y rápida.

En definitiva, el seitán es un alimento cardiosaludable que destaca por su contenido proteico. Así pues, nos ayuda a sentirnos saciados y, en casos de ansiedad, nos permite tener un mayor control del apetito y reducir la ingesta de alimentos que consumimos, lo que también está genial para hacer frente a la obesidad o perder peso.

Por lo tanto, preparar en casa el seitán es muy sencillo, puesto que solo es necesario mezclar agua con harina de trigo y lavar esa masa, para separar el almidón del gluten. Después, tan solo es necesario repetir esta operación hasta conseguir que el agua quede transparente y hervir la masa en un caldo que debemos preparar con salsa de soja, una cabeza de ajo, jengibre rallado y un trocito de alga kombu. A continuación, te detallamos la receta y todos los ingredientes que necesitamos para elaborar esta deliciosa carne vegetal de manera fácil y rápida, paso a paso:

Ingredientes:

  • 1 kg. de harina de trigo
  • 1 litro de agua
  • Un vaso de salsa de soja
  • 1 ajo.
  • 1 cucharada de jengibre rallado.
  • Un trocito de alga Kombu

Seitán casero paso a paso:

En primer lugar, tenemos que preparar una masa con la harina de trigo y agua, amasando de la misma manera que si fuéramos a elaborar un pan casero. En este punto, es recomendable ir incorporando el agua poco a poco, para conseguir una masa húmeda y compacta, que no se nos quede pegada a las manos.

Una vez que consigamos tener la textura adecuada, es conveniente dejar reposar la masa cubierta con agua dentro de un recipiente durante aproximadamente 45 minutos.

Transcurrido el tiempo, empezaremos a lavar la masa para retirar el almidón y separarlo del gluten. En este punto veremos que el agua empieza a tomar un tono blanquecino, será señal de que el almidón se está diluyendo. Cuando el agua este blanca, hay que sacar la masa y ponerla en otro recipiente con la misma cantidad de agua limpia.

Debemos repetir esta operación hasta que el agua nos salga totalmente limpia o transparente, puesto que éste será el momento que nos va a indicar que en la masa solo queda la proteína del trigo (el seitán). Así, obtendremos una bola de masa un poco más pequeña y con una tonalidad más oscura que la inicial.

En este punto, tenemos que poner a hervir en una olla grande el resto de ingredientes (un litro de agua, el vaso de salsa de soja, la cabeza de ajo, la cucharada sopera de jengibre rallado y un trocito de alga Kombu), que darán sabor a nuestra carne vegetal.

En el momento en el que empiece a hervir, bajaremos el fuego al mínimo e incorporaremos la bola de la masa. Lo dejamos calentar durante cerca de media hora, aunque el tiempo puede variar en función de la textura que se desee conseguir.

Al hervir el seitán, aumentará su tamaño y oscurecerá un poco más su color, adquiriendo un tono más brillante y compacto. Transcurrido el tiempo del hervor, hay que sacarlo del agua y dejarlo enfriar en un recipiente.

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