Mermelada de manzana casera baja en azúcares

A la hora de desayunar en la mayoría de los hogares no pueden faltar las mermeladas, ya sean de fresa, melocotón, ciruela o cualquier otro sabor que acompañe nuestra deliciosa tostada de mantequilla ideal para untar en café.  No obstante, la mayor parte de las coloridas y brillantes mermeladas que podemos encontrar en las grandes cadenas de supermercados están repletas de colorantes, azúcares y aditivos poco recomendables para nuestra salud. Por ello, en esta ocasión os recomendamos una deliciosa mermelada de manzana casera baja en azúcares, ideal para aprender a apreciar el sabor de la comida real.

Pese a que en un principio pueda parecer difícil preparar nuestra propia mermelada, si tomamos nota y seguimos estos sencillos pasos conseguiremos un resultado espectacular. Para ello, en esta ocasión hemos seleccionado unas manzanas de la variedad reineta, aunque de igual modo se puede utilizar cualquier otra de color amarillo, que dotan de un sabor agridulce riquísimo a nuestra mermelada baja en azúcares. En este sentido, la mejor época para hacer esta receta es en otoño, puesto que es esta época del año cuando se encuentra en temporada.

Sin duda, lo mejor de todo es que aun preparando la mermelada en otoño, podremos disfrutar de ella en cualquier momento del año, puesto que al igual que sucede con todas las conservas, esta mermelada de manzana casera se puede almacenar durante varios meses sin que su sabor se vea afectado.

En definitiva, la mermelada de manzana es una receta muy sencilla para la cual no es necesario tener conocimientos previos en cocina y que se puede tener terminada en menos de una hora. Además, para preparar esta mermelada solo se necesitan cuatro ingredientes económicos que normalmente podemos encontrar por casa. Así, conseguiremos una sabrosa mermelada ideal para acompañar platos dulces y salados, puesto que su contraste agridulce también le da un toque perfecto a los guisos.

Ingredientes:

  • 1 kg de manzanas
  • 200 gr de azúcar
  • Zumo de medio limón
  • Una cucharada de canela

Preparación:

En primer lugar pelamos las manzanas y las descorazonamos. Las troceamos en dados pequeños y las ponemos en un bol junto con el azúcar, el zumo de medio limón y la cucharada de canela. Con la ayuda de una cuchara damos un par de vueltas hasta conseguir que todas las manzanas se impregnen bien. A continuación, dejamos en reposo durante una hora para que macere.

Transcurrido el tiempo, ponemos una cazuela a fuego medio y volcamos el bol donde teníamos las manzanas con el resto de ingredientes. Dejamos cocer durante cerca de 40 minutos, removiendo de vez en cuando con la ayuda de una cuchara. Con el trascurso de los minutos la manzana ira mermando y cogiendo un tono más ocre, señal inequívoca de que progresivamente está adquiriendo la textura de mermelada. Retiramos la cazuela del fuego.

Removemos ligeramente hasta que todos los dados de manzana se hayan deshecho prácticamente en su totalidad. Si todavía quedase alguno, opcionalmente podemos machacarlo con la ayuda de un tenedor, pero si nos gusta encontrarnos pedacitos de fruta en la mermelada, podemos dejarlo así. Otra opción es esperar a que se enfríe y utilizar la batidora de mano para conseguir una mermelada homogénea, con una textura mucho más fina.

Por último, rellenamos los botes de cristal donde queremos conservar nuestra mermelada. Opcionalmente, podemos reutilizar los botes de otras mermeladas que hayamos comprado anteriormente. Cerramos herméticamente la tapa y hacemos el vacío. Para ello, tan solo necesitamos una olla grande o una cazuela con el fondo alto. Así, ponemos un paño en el fondo, sobre el que deberemos colocar los botes de mermelada que previamente habíamos rellenado. A continuación, cubrimos la cazuela de agua y dejamos hervir durante aproximadamente 30 minutos. Transcurrido el tiempo, sacamos los tarros de la cazuela y los dejamos enfriar.

Podemos almacenar nuestra mermelada de manzana casera en el armario de nuestra cocina o en cualquier otro lugar fresco y seco, donde no penetre la luz. Tal y como hemos explicado anteriormente, aunque la mejor época para elaborar eta receta es otoño, esta mermelada casera la podemos conservar durante varios meses en perfecto estado, sin que su sabor se vea alterado de ninguna forma. En este sentido, la mejor opción es escribir con un permanente en la tapa la fecha de elaboración y el producto.

 

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