Introducción al veganismo: Qué es y cómo ser vegano

Con el objetivo de mejorar el bienestar personal y llevar a cabo una alimentación más saludable, en los últimos años ha aumentado de forma considerable la demanda de comida ecológica y local. Además, es innegable el aumento de concienciación que se ha producido en la sociedad sobre los beneficios que aportan los alimentos frescos y, en concreto, la comida basada en frutas, verduras y otros vegetales. Lo cierto es que nunca antes ha habido más preocupación e información sobre la nutrición. En este sentido, se observa un aumento paulatino del porcentaje de consumidores que están dejando de adquirir productos con ingredientes o derivados de origen animal, como por ejemplo, los productos cárnicos o los lácteos.

No obstante, el hecho de que cada vez haya más conciencia en la sociedad de la importancia que tiene cuidar de nuestra alimentación, por su estrecha relación con la salud, no responde a una mera moda pasajera. Cada día son más las personas que respaldan esta forma de entender la vida que rechaza cualquier tipo de sufrimiento y explotación animal. Por ello, con el propósito de responder de manera eficiente a la creciente demanda de los consumidores de todo el mundo, los restaurantes empiezan a incorporar de manera paulatina platos veganos y vegetarianos en su carta diaria. De cualquier forma, el veganismo es una actitud que no se limita solo a consumir alimentos libres de ingredientes de origen animal. Se trata de un modo de vida que también rechaza utilizar ropa, calzado o cosméticos con derivados de animales.

Actualmente, se calcula que en torno al 8% de la población española es vegetariana, y cerca de 600.000 personas son veganas (el 0,5% de la población mundial). Estos datos muestran que el 80% son mujeres, cuya media de edad se sitúa entre los 20 y los 35 años. Además, en los últimos 5 años, se han abierto más de 800 establecimientos estrechamente relacionados con el estilo de vida vegano en España.

Significado

Para entender de donde proviene la palabra “veganismo” tenemos que remontarnos a las antiguas India y Grecia, lugares donde surgió el vegetarianismo. En el siglo XIX empezó a emplearse la palabra “vegetariano”, en referencia a las personas que no consumían carne. No obstante, aquellos vegetarianos que además de preocuparse por su salud tomaron conciencia en los valores morales, empezaron a dejar de utilizar y adquirir cualquier tipo de producto con derivados de origen animal.

El fundador de la Asociación Vegana -fundada en Inglaterra- Donald Watson empleó por primera vez el término “veganismo” en 1944, con el propósito de diferenciar el vegetarianismo -tal y como lo conocemos hoy en día- del vegetarianismo estricto o total, por razones de ética moral y rechazo a la crueldad hacia los animales. Pero en contra de las atribuciones que se le han hecho al fundador de esta asociación en numerosas ocasiones, Watson nunca llegó a definir el veganismo formalmente, a pesar de que asociaba esta palabra al rechazo de la explotación de los animales. En una entrevista publicada en Vegetarians in Paradise, en agosto de 2004, explicaba que para crear el término “vegan” empleó las tres primeras y las dos últimas letras de la palabra “vegetarian” (vegetariano), con el propósito de referirse a que era el principio y el fin de un vegetariano.

Así pues, el veganismo fue definido de manera oficial en primavera de 1951, después de que todos los miembros de la Asociación Vegana consensuasen y aprobasen por votación la siguiente declaración hecha por Leslie Cross, el entonces vicepresidente de dicho movimiento: “La palabra veganismo significará la doctrina de que el hombre debe vivir sin explotar a otros animales”.

Si hacemos una consulta del término “vegano,na” en el diccionario de la Real Academia Española, este nos muestra dos acepciones. La primera entrada hace referencia al adjetivo derivado del topónimo La Vega, por lo que la palabra que hace referencia al veganismo es la segunda, incorporada al diccionario en octubre de 2014. No obstante, la definición que nos muestra la RAE es muy escueta: “Perteneciente o relativo al veganismo”.

Por lo tanto, nos vemos en la obligación de hacer otra búsqueda, esta vez con el termino veganismo, para entender qué significa esta corriente. En esta ocasión, la RAE nos revela que se trata de una “actitud consistente en rechazar alimentos o artículos de consumo de origen animal”. Si bien esta definición que hace el diccionario de la lengua española es correcta, tal vez sea algo escueta e incompleta para ayudar a entender de forma clara que significa este movimiento social.

Una definición que se ajusta más a lo que realmente significa el veganismo la podemos encontrar en SM Diccionarios, pioneros en la elaboración de diccionarios didácticos escolares. En este caso, incorporan la palabra “derivados”, por lo que su significado se ajusta más a esta corriente: “Actitud o práctica que rechaza el uso y el consumo de productos animales y sus derivados: El veganismo desaprueba los tejidos de origen animal a la hora de elegir la vestimenta o el calzado”.

Por lo tanto, el veganismo es un principio moral que rechaza consumir cualquier tipo de producto con ingredientes o derivados de origen animal, por respeto a los demás seres que tienen sentimientos. Asimismo, los veganos evitan adquirir productos de origen animal al considerar que su captura o cría de manera industrial responde a una práctica que no es sostenible y perjudica al medio ambiente.

Dicho de otro modo, se trata de un movimiento social que en la práctica se fundamenta en rechazar el especismo y tiene como propósito erradicarlo completamente de nuestra rutina diaria. En definitiva, el veganismo es una actitud ética que defiende que todos los animales –humanos y no humanos- tienen sentimientos, por lo que estos últimos también tienen derechos y merecen ser respetados al igual que los humanos. En consecuencia, el veganismo sostiene que las personas no deben explotar o utilizar a los demás animales como si se tratasen de meros objetos o esclavos para conseguir recursos o cualquier otro fin.

Entonces… ¿Qué significa ser vegano?

En la práctica, una persona vegana es aquella que no ingiere alimentos con ingredientes ni derivados de origen animal, puesto que se trata de un estilo de vida basado en respetar a los animales y, por tanto, rechaza cualquier tipo de sufrimiento al que se les pueda someter. En consecuencia, los veganos se esfuerzan diariamente en no participar en la explotación de estos seres vivos que tienen sentimientos y, por lo tanto, merecen ser respetados al igual que las propias personas. Además, el veganismo lucha por acabar con todas aquellas acciones que por simples intereses de los humanos provoca sufrimiento e incluso la muerte a los animales no humanos.

De esta forma, en la práctica la filosofía de vida vegana no se limita solo a una alimentación saludable basada en vegetales, sino que también descarta el uso de cualquier prenda o calzado que haya sido producido industrialmente utilizando a los animales. Así, en lugar de utilizar materiales derivados de los animales tales como la piel, el cuero, la lana, la seda o las plumas, los veganos adquieren ropa y zapatos sostenibles, fabricados con materiales sintéticos –el elastán por ejemplo-, orgánicos y ecológicos, tales como los neumáticos reciclados, el corcho, el algodón o la fibra vegetal de hojas de piña. 

Además, los veganos tampoco utilizan productos de higiene y cosmética que hayan sido previamente testados con animales, puesto que un sinfín de marcas utilizan este método antes de comercializar y lanzar al mercado sus cremas, jabones, tratamientos faciales y otro tipo de cosméticos.

Por supuesto, quienes comparten estos valores tampoco visitan zoológicos, acuarios, circos u otros recintos en los que se priva de libertad y se mantienen encerrados -durante largos años y en espacios muy reducidos- a los animales no humanos, con el simple propósito de entretener a las personas que los frecuentan. Ni que decir queda de las corridas de toros, peleas de gallos o de perros.

Así pues, los veganos se esfuerzan diariamente en poner fin a la explotación animal, al dejar de participar en actividades de ocio y entretenimiento que implican el uso de los animales. En consecuencia, no se trata de una moda pasajera que atañe solo a la alimentación y a la forma de vestir, sino que el veganismo también responde a unos principios morales, basados en la  sostenibilidad del planeta y que están en contra del consumismo.

¿Cómo ser vegano?

Normalmente, suele ser habitual que todas aquellas personas que se sienten comprometidas con los derechos de los animales -no humanos- y están preocupadas por cuidar su alimentación tengan mayor facilidad para dar el paso al veganismo. En este sentido, no es de extrañar que quienes en su día decidieron hacerse vegetarianas estén más concienciadas con la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente, por lo que frecuentemente dan el paso para hacerse veganas. No obstante, dar el paso al veganismo es mucho más sencillo de lo que se pueda parecer en un principio, aunque, sin duda, lo primero que se necesita es tomar conciencia y mantener una actitud adecuada para hacer los cambios necesarios tanto en la dieta como en la forma de entender la vida.

Lo recomendable por tanto sería introducirse en el veganismo de manera progresiva. Para ello, se puede preparar un calendario con la planificación de la comida mensual e incorporar un nuevo plato vegetariano un día a la semana. Otra opción sería eliminar un producto con ingredientes o derivados de origen animal cada semana, como los huevos, la leche, el pollo o la carne de cerdo. De esta forma, definiremos un objetivo alcanzable que trataremos de cumplirlo a corto plazo.

En el momento de dar los primeros pasos en el veganismo también es aconsejable hacer una búsqueda acompañando la palabra “vegano” con el nombre de tu plato favorito (Ejemplo: Brownie vegano de chocolate). De esta forma, encontrarás la receta apta para veganos de tu comida preferida. También puedes preparar en casa estas recetas que encuentras en internet y después compartirlas en tus redes sociales, para ampliar tu red de contactos y conocer a nuevas personas con la misma filosofía de vida. Así, podrás descubrir nuevas recetas e ideas sorprendentes y muy originales. Sin duda, lo más importante de todo es que te sientas orgulloso en todo momento.

Además, tenemos a nuestra disposición un amplio catálogo de libros sobre veganismo que nos pueden ayudar de forma clara y dinámica a entender que es este movimiento y a dar los primeros pasos de forma progresiva, sin tener que preocuparnos en gran medida por los riesgos que podría acarrear una falta de nutrientes.

Es importante destacar que el veganismo no implica tener que dejarse a final de mes más dinero en la alimentación, puesto que hoy en día podemos encontrar infinidad de productos con alto valor nutritivo y ricos en proteínas accesibles para todo el mundo. De hecho, es probable que adquiriendo productos ecológicos, frescos y de temporada se consiga un mayor ahorro en la cesta de la compra.

De cualquier forma, quien quiera iniciarse en el veganismo lo primero que debe hacer es recabar información sobre la nutrición humana, puesto que una dieta pobre en grasas y proteínas puede provocar importantes carencias nutricionales y acarrear graves consecuencias a corto y largo plazo en la salud. Por lo tanto, antes de adentrarse en esta práctica es fundamental documentarse bien y, si se puede, consultar a un médico especialista, dietista o al nutricionista.

¿Qué come un vegano?

Antes de citar que come o que puede comer un vegano, siempre resulta mucho más sencillo empezar mencionando cuales son aquellos alimentos que están fuera de su dieta, al entender que para su producción se crían, explotan y matan a los animales no humanos. En concreto, se trata de productos que contienen ingredientes o derivados de origen animal, por lo que quedan directamente fuera de su dieta el pescado, el marisco, las aves, los huevos, la leche y los productos lácteos, la manteca, la gelatina e incluso la miel de abeja.

Por lo tanto, ¿De qué se alimentan los veganos? Principalmente de frutas, verduras, hortalizas, tubérculos, frutos secos, legumbres, hongos, setas, cereales, brotes, semillas y otro tipo de granos. Es decir, todos aquellos alimentos que sean 100% vegetales y respetuosos con los animales. En este sentido, las dietas veganas equilibradas y bien planificadas suelen tener un gran aporte de magnesio, potasio, vitamina B9, vitamina C y Vitamina E, entre otros. Además, habitualmente son más bajas en calorías, grasas saturadas y colesterol.

  • Frutas: Aguacate, manzanas, peras, fresas, naranjas, plátanos, kiwis, cerezas…
  • Verduras y hortalizas: Calabazas, calabacines, berenjenas, espinacas, acelgas, coliflor, brócolis, boniatos, pepinos, pimientos, patatas, zanahorias, lechugas…
  • Tubérculos: Patata, batata, boniato…
  • Frutos secos: Almendras, avellanas, nueces, anacardos, castañas, dátiles…
  • Legumbres: Garbanzos, lentejas, habas, guisantes, judías…
  • Hongos y setas: Champiñón, boletus, galamperna, níscalo, perretxiko…
  • Cereales: Arroz, avena, trigo, maíz, cebada…
  • Semillas: Chía, calabaza, girasol, lino…

No obstante, al ingerir solamente alimentos naturales de origen vegetal, es complicado cubrir todos los nutrientes necesarios para el bienestar general diario. La vitamina B12 es la más difícil de suplir, puesto que generalmente se encuentra en todos los alimentos de origen animal y solo puede ser producida de manera industrial mediante fermentación bacteriana. Por lo tanto, los veganos deben tomar alimentos fortificados (leches vegetales, sojas o cereales) con esta vitamina o suplementos para evitar daños en el sistema nervioso o incluso la anemia. La leche de soja, de arroz y de almendra son ideales para cubrir la vitamina D, y en el caso del calcio, hay un sinfín de opciones para buscar alternativas: judías, brócoli, soja, leche de almendra, berza o arroz, entre otras.

Los alimentos que aportan más proteínas en la dieta de cualquier vegano y que, como consecuencia, resultan imprescindibles para que su organismo funcione correctamente son los siguientes:

  • Algas: Espirulina (57g).
  • Legumbres: Soja (37g*), garbanzos (19g) y lentejas (9g).
  • Frutos secos: Cacahuetes (26g), almendras (19g), pistachos (18g), anacardos (18g), nueces (15g) y avellanas (12g).
  • Cereales: Seitán (20g), quinoa (18g), avena (17g) y espelta (15g).
  • Semillas: Pipas de girasol (21g), pipas de calabaza (19g), semillas de lino (18g) y semillas de chía (17g).
  • Verduras y hortalizas: Coles de bruselas (4,5g), bimi (3g), espinacas (2,9g), brócoli (2,8g) y espárragos (2,2g).
  • Frutas: Guayaba (2,6g), alcaparras (2,4g) y aguacate (2g).

 (*Por cada 100 gramos, el número de proteínas que aportan).

Por lo tanto, para que queden cubiertas todas las necesidades nutricionales es fundamental planificar de manera adecuada nuestra dieta, para lo que podemos tener en cuenta la siguiente pirámide nutricional vegana:

Por último, cabe destacar que con la creciente popularidad que está teniendo el veganismo cada vez más supermercados y tiendas de alimentación ofrecen productos aptos para veganos y vegetarianos. En este sentido, cada día son más los restaurantes y establecimientos que están incorporando a sus cartas opciones con únicamente ingredientes vegetales. Un cambio que se debe, en gran medida, al propósito de responder a la creciente demanda de los consumidores de todo el mundo, puesto que cada día son más las personas que se suman a un modelo de vida que pone en valor el respeto hacia los animales y la sostenibilidad del planeta.

¿Cuáles son los beneficios?

Llevar un estilo de vida vegano ayuda a mejorar la salud, puesto que además de perder pesodebido al aporte nutricional de las frutas, verduras, legumbres, semillas y demás vegetales aumentan de manera muy considerable los niveles de energía. Además, habitualmente estas dietas suelen ser más ricas en magnesio, potasio, vitaminas A, C y E. Por lo tanto, al tratarse de una dieta rica en alimentos integrales, aumentan los niveles de antioxidantes, fibra y otros compuestos vegetales beneficiosos.

Asimismo, este tipo de alimentación baja en grasas saturadas y en el que las frutas, verduras y legumbres tienen un peso fundamental, ayuda a reducir el riesgo de desarrollar algunas enfermedades perjudiciales que están muy presentes en la sociedad actual, tales como la obesidad, la hipertensión, el colesterol, la tasa de diabetes tipo 2, la coronaria, problemas cardiovasculares y algunos tipos de cáncer (próstata, colon, estómago, mama y pulmón, entre otros).

Además, una dieta rica en proteínas ayuda a mantener la concentración en las actividades que se están desempeñando en ese momento, por lo que comer una gran cantidad de vegetales asiduamente permite que el cerebro se oxigene mejor y el desempeño de esa tarea logre un mejor resultado.

En este sentido, la ingesta de alimentos aptos para veganos hace que la digestión sea mucho más rápida, puesto que el sentimiento de pesadez después de cada comida prácticamente desaparece y aumenta el rendimiento de esa persona, el cansancio es menor y las ganas de dormir disminuyen considerablemente.

Otro aspecto beneficioso del veganismo para la salud es que alarga la esperanza de vida, en gran parte debido a la ingesta de alimentos poco calóricos, bajos en grasas saturadas y ricos en fibras y proteínas vegetales. Por todo ello, diversos estudios aseguran que este tipo de alimentación es adecuada tanto para pequeños como para mayores, en definitiva, para todas las etapas de la vida.

Pero el veganismo no es solo beneficioso para la salud de los propios humanos, también lo es porque rechaza el uso, explotación y matanza de los demás animales. En este punto, es importante destacar que la explotación animal por parte de la industria provoca un mayor número de gases de efecto invernadero que todos los medios de transporte combinadas del mundo.

Por lo tanto, además de mejorar la salud y salvar la vida de los animales, en la práctica ayuda a proteger el medio ambiente. En concreto, reduce el impacto del cambio climático, la contaminación, deforestación y el uso excesivo de recursos vitales como agua.

El veganismo no implica tener que dejarse más dinero en alimentación a final de mes, puesto que podemos encontrar infinidad de productos con alto valor nutritivo y ricos en proteínas, accesibles para todo el mundo. De hecho, es probable que adquiriendo productos ecológicos, frescos y de temporada se consiga un mayor ahorro en la cesta de la compra.

¿Qué es el especismo?

El psicólogo y filósofo británico Richard D. Ryder utilizó este término por primera vez en 1970, definiéndolo como “una discriminación moral basada en la diferencia de especie animal”.  La Real Academia Española (RAE) incorporó este neologismo en el año 2017, y lo definió de la siguiente manera: “Discriminación de los animales por considerarlos especies inferiores. Creencia según la cual el ser humano es superior al resto de los animales, y por ello puede utilizarlos en beneficio propio”.

Así pues, la base del veganismo se basa en el rechazo al especismo, es decir, cualquier tipo de discriminación por el simple hecho de pertenecer a una especie en concreto. En este sentido, observamos que muchas personas muestran mayor sensibilidad y preocupación ante animales domésticos, como los perros o los gatos, puesto que forman parte de nuestras vidas diarias y a ellos nos unen lazos muy estrechos. No obstante, otros animales que no son tan dóciles y cariñosos con las personas no despiertan la misma empatía, por lo que el sufrimiento al que se le pueda someter a un cerdo, una gallina o una vaca muchas veces no despierta ni un ápice de compasión.

En esta misma línea, al verlos en los establecimientos ya envasados y expuestos para su venta no hace recapacitar a la mayor parte de la sociedad, que ni siquiera se plantea si es correcto criar en espacios muy reducidos estos animales con el fin de ser utilizados para satisfacer a los propios humanos. Por ello, tomar conciencia de que todos los animales tienen sentimientos y merecen ser respetados conduce a una actitud vegana.

En definitiva, al igual que el sexismo o el racismo, el especismo es un prejuicio que está muy arraigado en la sociedad actual, por lo que para poder erradicar esta forma de pensar y de actuar es necesario crear conciencia. Por ello, parece que todavía queda un largo camino por recorrer para conseguir que los animales sean respetados tal y como se merecen, por lo que debemos replantearnos la educación que hemos recibido y cambiar nuestro hábitos de vida, para que cada vez más personas se sumen a este modo de vida más respetuoso y sostenible.

¿Cuáles son las diferencias entre vegano y vegetariano?

Además, muchas otras personas adaptan estas dietas a sus necesidades y sus creencias, por lo que se pueden establecer diferentes grados de veganismo y vegetarianismo, en función de los productos y alimentos que se ingieren.

  • Ovolactovegetarianismo: Se trata de una dieta apta para vegetarianos que incluye huevos y productos lácteos, tales como la leche, el queso y la mantequilla. Muchas personas que se inician en el vegetarianismo empiezan siendo ovolacteovegetarianas, puesto que en cierto modo su alimentación es algo más flexible.
  • Ovovegetarianismo: Esta es otra variante de las dietas vegetarianas. En este caso, los practicantes no consumen productos lácteos, pero sí tienen permitido ingerir huevos, generalmente de gallinas criadas en libertad. De cualquier forma, es una buena opción para dar los primeros pasos y tomar mayor conciencia contra el maltrato de los animales.
  • Lactovegetarianismo: Responde a una dieta vegetariana que incluye el consumo de productos lácteos y derivados de la leche, como el queso y la mantequilla.
  • Crudiveganismo: Es una variante del veganismo, que únicamente incluye los alimentos crudos de origen vegetal, por lo que quedan automáticamente fuera de la lista todos aquellos productos que necesiten ser cocinados.
  • Frugivorismo: Se trata de la dieta vegana más estricta de todas, puesto que los practicantes solo se alimentan con frutas crudas, frutos secos y semillas. El resto de vegetales y alimentos quedan fuera, por lo que puede implicar graves riesgos para la salud.

¿Cuándo es el Día del Veganismo?

El Día Mundial del Veganismo se viene celebrando cada 1 de noviembre desde 1994, una jornada en la que se busca dar mayor visibilidad a una filosofía de vida que pone en valor el respeto hacia los animales y la sostenibilidad del planeta. Esta efeméride fue instaurada por la fundación The Vegan Society de Reino Unido, en el 50 aniversario de su creación.

Esta forma de pensar cuenta con más adeptos cada día, entre los que se encuentran gran cantidad de famosos veganos de la talla de Alejandro Sanz, Bill Clinton, Clara Lago, Dani Rovira o Miley Cyrus. En este sentido, su influencia en la sociedad ayuda a difundir aún más el mensaje vegano. Con todo ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado en reiteradas ocasiones reducir el consumo de proteínas de origen animal y aumentar significativamente la cantidad de frutas y vegetales que consumimos.

Un comentario sobre “Introducción al veganismo: Qué es y cómo ser vegano

  • el julio 7, 2018 a las 11:44 am
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    muy interesante. Conocimientos muy faborables para la salud y la alimentacion fuente de la vida.

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