Cómo hacer hummus de garbanzos tradicional

El garbanzo cocido es la materia prima que se necesita para preparar esta deliciosa crema que aporta gran cantidad de nutrientes, proteínas, minerales y vitaminas de origen vegetal a nuestro organismo. Además, es una forma diferente y divertida de consumir legumbres que gusta tanto a mayores como a los más pequeños de la casa, puesto que su característico sabor y textura firme y suave hacen que este plato sorprenda gratamente a los que no se han atrevido a probarlo nunca antes.

Los garbanzos se pueden adquirir fácilmente en tiendas y mercados de todo el mundo, donde se pueden encontrar de diferentes formas: crudos, cocidos o congelados. Desde el punto de vista nutricional, 100 gramos de garbanzos cocidos sin sal aportan hidratos de carbono, proteínas, grasas saludables y fibra dietética, lo que ayuda a nuestro organismo a crear la energía necesaria para subsistir cada día y disminuir los niveles de colesterol malo. En este sentido, se trata de una legumbre muy beneficiosa para mejorar nuestra salud, puesto que también ayuda a regular el nivel de azúcar en sangre y controlar la insulina.

Asimismo, los garbanzos son una importante fuente de potasio, por lo que son muy interesantes para mejorar la circulación, prevenir enfermedades reumáticas, cardiacas y regular la presión arterial. Además, debido a la gran cantidad de fibras que contienen ayudan a mejorar la digestión, por lo que resultan de gran interés para solucionar problemas con el tránsito intestinal. En este sentido, también previenen el cáncer de colon y sirven para calmar las hemorroides.

El hummus -‘garbanzo’ en árabe- es un plato tradicional que proviene del Antiguo Egipto y es muy popular en la gastronomía de Oriente Medio. No obstante, en la actualidad esta deliciosa crema de puré elaborada a partir de garbanzos cocidos se puede encontrar en cualquier rincón del mundo, puesto que además de ser muy fácil de preparar tiene propiedades muy interesantes. En este sentido, los ingredientes que se emplean para elaborar esta receta pueden variar en función del país que se visite, debido a que se trata de un plato con presencia internacional pero  que, de cualquier forma, siempre se consigue la textura fina y suave que la caracteriza, por lo que es ideal para tomarla en diferentes ocasiones, por ejemplo acompañada con un poco de pan de pita crujiente.

En internet tenemos a nuestro alcance gran cantidad de recetas de esta crema que resulta muy fácil y rápida de preparar. La receta básica consiste en preparar una mezcla homogénea de garbanzos cocidos con un chorrito de zumo de limón, aceite de oliva, comino, ajo y tahini (semillas de sésamo molidas, agua y una pizca de sal). En el momento de servir generalmente se le añade un poco de pimentón dulce y un chorrito de aceite.

Hummus de garbanzo tradicional: (Preparación: 10 minutos – Dificultad: fácil)

  • 500 gr. de garbanzos cocidos
  • 100 ml. del agua
  • 2 cucharadas de tahini
  • Zumo de un limón pequeño
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • Pizca de sal

Preparación: En primer lugar, abrimos un bote de garbanzos previamente cocidos y los enjuagamos bien debajo del grifo, para eliminar toda la sal y los conservantes que puedan llevar. Los escurrimos y los ponemos en un vaso de batidora. A continuación, agregamos el diente de ajo pelado –si lo asamos previamente conseguiremos un resultado mejor- junto con el zumo de un limón pequeño, lo que ayudará a potenciar el sabor de nuestra crema. Batimos todo hasta conseguir una mezcla espesa y homogénea. Seguidamente incorporamos el resto de ingredientes (el agua, las dos cucharadas de tahini y la pizca de sal). Volvemos a batir todo en la en la batidora, hasta integrar todos los ingredientes que hemos añadido y consigamos una textura firme y suave. Por último, servimos la mezcla en un recipiente en el que vayamos a presentar la crema y agregamos por encima la cucharada de pimentón dulce junto a las dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

El tahini también es muy fácil y rápido de preparar en casa, puesto que para elaborar esta deliciosa pasta hecha a partir de semillas de sésamo típica de la cocina árabe solo necesitamos mezclar tres ingredientes básicos que seguro tenemos en nuestra despensa.

Cómo hacer tahini: (Preparación: 5 minutos – Dificultad: fácil)

  • 2 tazas de semillas de sésamo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Elaboración: Lo primero que tenemos que hacer es poner a precalentar el horno a 180 ºC, dónde vamos a tostar las semillas de sésamo durante aproximadamente cerca de 8 minutos. Es muy importante que prestemos mucha atención a este paso y removamos con frecuencia las semillas, para evitar que se nos quemen o se nos doren demasiado. Una vez que tengamos tostadas las semillas de sésamo, dejamos enfriarlas durante unos minutos. A continuación, incorporamos las semillas a una licuadora o un procesador de alimentos potente, y agregamos la pizca de sal junto con las tres cucharadas soperas de aceite virgen extra. Mezclamos todos los ingredientes durante aproximadamente dos minutos, hasta que consigamos una textura firme y consistente. Opcionalmente, se le puede agregar un poquito más de aceite o de agua para lograr una textura un poco más fina, sin que este hecho afecte al sabor final.

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