Galletas de avena con plátano y chips de chocolate. Sanas y fáciles de preparar

Hasta hace no mucho tiempo el desayuno era prácticamente el mismo en todas las familias españolas. En este sentido, junto con el habitual zumo de naranja envasado y el Cola Cao o el Nesquik no podía faltar un paquete de galletas industriales mojadas en leche. Además, muchas veces se optaba por darle al niño un paquete de sus galletas favoritas para llevar al cole o la hora de merendar. En este sentido, con el paso de los años nos hemos dado cuenta de lo perjudiciales que pueden resultar para nuestra salud consumir diariamente este tipo de productos ultraprocesados, que normalmente están cargados de azúcares y aditivos poco recomendables.

Nada más lejos de la realidad, preparar galletas saludables caseras es muy sencillo. De esta forma, nos aseguramos de utilizar la cantidad de ingredientes que nosotros queremos añadir y dejar de lado otros menos saludables como el aceite de palma. Por ello, en esta ocasión os proponemos hacer unas deliciosas galletas de avena con plátanos, a las cuales les podemos añadir opcionalmente frutos secos (pasas, nueces troceadas, almendras…) o un poco de chocolate negro derretido por encima. En nuestro caso le hemos incorporado media cucharadita de levadura y chips de chocolate, para que adquieran un aspecto parecido a las características galletas cookies.

Lo cierto es que los copos de avena son una fuente importante de fibra, vitaminas e hidratos de carbonos beneficiosos para nuestro organismo y que ayudan a mejorar nuestro bienestar general. En definitiva, se trata de un cereal completo rico en proteínas. De esta forma, junto a las frutas, las verduras y las legumbres, los cereales integrales también son uno de los alimentos básicos en la pirámide nutricional vegana que deberían formar parte de nuestra dieta diaria.

Estas deliciosas galletas de avena se preparan en menos de media hora y son ideales para que los niños las lleven al colegio o las coman en el desayuno. Es una receta básica que podemos prepararla junto con los más pequeños de la casa, para que aprendan a cocinar recetas saludables y a la hora de elegir prefieran tomar estas en lugar de otras ultraprocesadas con aceite de palma. Así, conseguiremos que merienden de forma saludable y terminen el día llenos de energía, puesto que los plátanos son una buena fuente de nutrientes y proteínas.

Ingredientes:

  • 80 gr. de copos de avena
  • 3 plátanos maduros
  • 30 gramos de harina (puede ser de almendra, de trigo, de espelta…)
  • 1 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de levadura

Preparación:

En primer lugar, ponemos a precalentar el horno a 180º C.

Pelamos los plátanos y en un cuenco los machacamos con ayuda de un tenedor, hasta tener una textura prácticamente homogénea, semejante a un puré. En el caso de que los plátanos no estén muy maduros se pueden meter 30 segundos en el microondas para ablandarlos, o ayudarnos de una batidora de mano.

A continuación, añadimos progresivamente la harina junto con los copos de avena. Ayudándonos de una lengua de gato o una cuchara vamos integrando bien todos los ingredientes, hasta conseguir una mezcla pegajosa pero homogénea. En este punto, agregamos la canela y volvemos a mezclar. Opcionalmente, podemos agregar pepitas de chocolate negro o trocitos pequeños de frutos secos (pasas, nueces, almendras…).

Por último, cubrimos con papel vegetal especial para horno una bandeja en la que vamos a hornear nuestras galletas. Con ayuda de dos cucharas vamos cogiendo pequeñas porciones de masa y dado la forma deseada encima de la bandeja (¡Lo mejor es que se note que son caseras, por lo que no nos tienen que quedar perfectas!). Aplastamos bien, para que no nos queden muy altas y las metemos en el horno durante aproximadamente 15 minutos a 180º C (si vemos que los bordes de las galletas se nos queman podemos poner papel de aluminio por encima o tenerlas menos tiempo, hasta que estén doradas).

Las sacamos y las dejamos enfriar a temperatura ambiente sobre una rejilla, para que cojan consistencia y al partir resulten más crujientes. Como veis, es una receta muy sencilla que no tiene ninguna complicación, por lo que lo mejor es hacer estas deliciosas galletas de avena caseras con ayuda de los más pequeños, para pasar una buena tarde en familia. ¡Buen provecho!

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